La incomparable Iglesia de Castro, Chiloé

No es la iglesia chilota más antigua, pero sí es la más alta e impresionante de la Isla: es el templo de San Francisco de Castro, en la capital de la provincia de Chiloé. Se encuentra en el centro de la ciudad frente a la Plaza de Armas, y siendo construida hacia el año 1910 es la estructura más antigua de la ciudad, paradójicamente, pues la fundación de Castro fue en 1567. La historia accidentada de esta ciudad ha hecho de que esta iglesia tenga aún más importancia en el desarrollo de la urbe.

Ubicada en una esquina de calles (San Martín y Gamboa) se muestra imponente ante los ojos de turistas y de los castreños, con sus dos torres y su apariencia neogótica en madera y lata. Desde el exterior, la iglesia está revestida en latón corrugado naranjo y lila – un poco desgastado por el tiempo – con ventanales inmensos, rosetones enmaderados, algunas molduras terminadas en punta, una escultura de la virgen en el centro; y por detrás una impresionante cúpula octogonal con una aguja que se eleva al cielo. En cambio, por el interior, la iglesia nuevamente sorprende por sus dimensiones grandiosas y más aún porque todo es de madera: pilares inmensos, cornisas profusamente decoradas y ventanales con vitrales que le dan una luz muy cálida al templo, a diferencia de iglesias de piedra u hormigón.

 

La maravilla de esta iglesia es múltiple y distinta entre interior y exterior, como lo muestran estas imágenes.

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