Iglesia de Aytuy: Belleza solitaria

En la comuna de Queilen, al sur de la isla de Chiloé, se encuentra una iglesia muy especial debido a su emplazamiento entre río y mar, que es de la localidad de Aytuy. Anteriormente ya he hablado del poblado y en alguna medida de su capilla, en el post “Aytuy, Rincón de Río y Mar“, pero en esta ocasión me enfocaré más en la composición material y el interior de esta maravilla arquitectónica, que sorprende por su factura y colores.

En el día 1° de Enero de 2011, en el paseo tradicional familiar hacia esa localidad, vi otra vez esta iglesia bonita, pero siempre tuve la curiosidad de conocerla en su interior. Mas ahora me percaté que la puerta lateral derecha del templo estaba sólo asegurada con una pita, así que quise entrar para tomar fotos, obviamente con respeto aunque no pedí permiso para entrar.

Estas fotografías de arriba, creo yo que representa el carácter de la arquitectura chilota: colorida al máximo con tintes desteñidos por el tiempo, y con decoración casi hogareña.

Entrando a la iglesia por su costado, da una sensación de tranquilidad dada las sencillas terminaciones y sus colores blanco y celeste. Pero hay que reparar en su bóveda en un perfecto medio punto y sus columnas cilíndricas y rectas.

Es la Iglesia de Aytuy un recinto pequeño, pero que guarda gran historia y que causa similar sorpresa con los templos más connotados que son Patrimonio de la Humanidad.

Más de la iglesia, a continuación. Leer más de esta entrada

Isla de Quinchao: Maravillas rurales

Un día cualquiera en la isla de Chiloé decidí salir a conocer algún paraje al cual nunca había conocido, pero tratando de que fuera asequible en términos de dinero. Así que puse mi dedo en el mapa sobre la ya conocida isla de Quinchao (la más grande de Chiloé en el archipiélago), pero ahora me dispuse a conocer la famosa Iglesia de Quinchao – Patrimonio de la Humanidad – que está en pleno proceso de restauración…. y de ahí -me dije- vería lo que haría después de conocer dicho templo.

Me fui, y partí desde Chonchi al mediodía para tomar un mini-bus con destino a Castro, para posteriormente tomar otro a la isla de Quinchao. El viaje se tornaba interminable, aunque llevaba mi MP3 consigo, así que la travesía pudo ser más llevadera. Leer más de esta entrada

Iglesia de Rilán: Joya neogótica en madera

Fachada Iglesia

Fachada Iglesia

Recordando mis paseos por Chiloé de estas vacaciones de invierno pasadas, he querido subir y describir una de las iglesias Patrimonio de la Humanidad de la comuna de Castro: Rilán. Dentro de una gran península al frente de Castro, se encuentran una serie de pueblos con características peculiares y bonitas: Quilquico, Curahue, Yutuy, La Estancia, etc. Entre estos asentamientos urbanos se encuentra al final, el poblado de Rilán, pequeño, pero con su magna iglesia de madera y de forma neogótica con su gran torre, que vale la pena conocer.

Cuando llegué a Rilán, únicamente estaba interesado en conocer la iglesia por dentro, pues en fotografías se ve muy bien estructurada y tiene una carpintería muy bonita; pero de pronto me di cuenta que la iglesia estaba cerrada, y me comencé a desesperar, pues era tarde y no quería irme sin haberla visto completa.

Así que busqué a la persona que tenía las llaves del recinto religioso; pregunté por uno y otro vecino, esperé, hasta que encontré a la señora con las llaves… e inmediatamente me dijo que sí, y que puedo entrar al templo. Afortunadamente la señora era simpática y muy agradable.

Nave central

Nave central

Leer más de esta entrada

¡Las maravillas que se hacen con madera!

Muchas veces se dice que “la unión hace la fuerza”, y es verdad. pero en este caso la unión de las partes hace la fuerza y la BELLEZA. ¿Por qué?

Resulta que en vacaciones de invierno fui a pasear a San Antonio, V Región, y en uno de los días en que estuve allá mi padre me llevó a un lugar que se llamaba “San Rosendo”, era una localidad que estaba muy cerca del puerto, saliendo por la carretera de acceso. En este lugar habían unos galpones muy grandes donde se vendían autos usados y había también una feria de las pulgas… donde había mucha gente comprando y vitrineando. Con mi padre paseábamos por las dependencias del terreno, y al entrar en cada uno de los galpones de venta, encontré unas maravillas que se hicieron con madera, en el cielo de la construcción. Leer más de esta entrada

A %d blogueros les gusta esto: