Una bella iglesia rural en la Isla de Lemuy: Lincay

Emplazado en una isla dentro del Archipiélago de Chiloé, existe una pequeña maravilla forrada en tejuelas con torre y cruz. Si bien esta iglesia no tiene la categoría de Patrimonio de la Humanidad como las iglesias más conocidas de la provincia, posee una belleza que ya se puede apreciar desde lejos, junto a un emplazamiento envidiable.

Es la Iglesia de Lincay, ubicada en la mitad del pueblo con el mismo nombre, que se encuentra en la isla y comuna de Lemuy, en el Archipiélago de Chiloé, Chile; una de las decenas de iglesias hechas bajo la Escuela Religiosa de Arquitectura en madera.

Este monumento religioso y cotidiano – por la intensa relación del templo con el pueblo y con el diario vivir de la comunidad de Lincay – está orientado hacia el mar, y dada su antigüedad (construida en el siglo XIX) no da la sensación de abandono o de envejecimiento, sino que se ve reluciente y destacada en el cálido paisaje horizontal del lugar.

Sector centro de Chiloé. Isla Lemuy. Fuente: Google Earth

Un aspecto interesante de la isla de Lemuy es que posee muchas agrupaciones de casas con iglesia (ver posts de las iglesias de Detif y de Aldachildo, poblados de la misma isla); en general se aprecian pocas casas solitarias en el campo. Se podría decir que esta isla tiene una buena densidad de agrupaciones “urbanas”, por lo que todas éstas se encuentran a una corta distancia unas de otras. Lincay aparece como un pueblo de borde mar orientado hacia la Bahía Yal y hacia el sector de Teupa (comuna de Chonchi), también con iglesia patrimonial.

Más de esta iglesia, a continuación.

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Maravillas de Chonchi IX

En esta versión novena de las Maravillas de Chonchi, la ciudad se muestra con más color y más cambios que antes. Mientras en la calle principal, Centenario, aparecen más colores y arreglos; en otras partes de la ciudad se vislumbran nuevas poblaciones carentes de identidad chilota, que más bien responden a la necesidad básica de “tener una casa propia”, que tener una casa digna. En la parte central de Chonchi, se alzan algunas construcciones que afortunadamente aportan al paisaje urbano, y arreglos de espacio público que en algo solucionan problemas; es en definitiva la muestra de la evolución de esta ciudad, que no sabemos si seguirá teniendo este carácter chilote o si solo sus monumentos arquitectónicos serán solo piezas de museo. Es de esperar que las autoridades dirijan a Chonchi hacia un futuro sustentado en lo propio, y no exportar a destajo lo ajeno.

En fin, la ciudad sigue siendo maravillosa, y lo demuestran las imágenes:

Desde un salón de la Municipalidad, donde hay una excelente vista de una gran parte de la ciudad, pude tomar esta fotografía y ver la gran diversidad de color, sobre todo por la escuela arriba (la San Carlos) y la casa neoclásica azul abajo.

Más fotos, a continuación: Leer más de esta entrada

Buenos Aires, una ciudad diversa: Puerto Madero

Hoy día, les presento la segunda parte de Buenos Aires, que es el área de renovación urbana de Puerto Madero, un lugar que está rodeando a unos diques de un antiguo puerto industrial de la capital porteña. Actualmente el lugar está renovado en una zona residencial, comercio, oficinas y ocio; llegando a ser un espacio de mayor plusvalía.

Las cosas más destacables de este bello lugar son las proporciones de los edificios más cercanos al dique; el paseo peatonal a cada lado del agua, los grandes y angostos edificios que completan el panorama, y un hito urbano muy famoso: El Puente de la Mujer, diseñado por el arquitecto español, Santiago Calatrava.

A pocos pasos de la Casa Rosada, y al otro lado de una avenida muy ancha, se encuentra inmediatamente este barrio de puerto.  Es grato ver un espacio de agua después de estar en medio del caos urbano de Buenos Aires, y además, un lugar donde el espacio público y el peatón adquieren importancia, y el automóvil pasa a segundo plano.

Más Puerto Madero, a continuación. Leer más de esta entrada

La pequeña y misteriosa Isla Aucar, Chiloé

Aucar es una pequeña isla que está cerca de Quemchi, en una comuna norteña de Chiloé. Es también llamada “La isla de las almas navegantes” pues un escritor chileno conocido, nacido y criado en este lugar, Francisco Coloane; la bautizó así pues asimiló la isla como un lugar donde habían muertos enterrados, esperando zarpar algún día.

Esta explicación es acertada, pues la Isla Aucar es un territorio rodeado de mar que está muy cerca de territorio firme (Cercanías de Quemchi), y las mareas hacen que a ratos la isla esté unida con esta tierra firme, donde se puede llegar caminando a esta isla, y cuando sube la marea, la isla se separa. Por esto parece un barco listo para zarpar.

Lo de “muertos enterrados” o “almas”, es que la isla es en gran parte un centro ceremonial con un cementerio pequeño, donde la memoria de muchos de los que se les murieron sus seres queridos está unida a esta isla. También hay una iglesia pequeña y un jardín botánico, lo que le da sentido a una pequeña porción de terreno en el mar.

Mapa de ubicación de la Isla Aucar, cercana a Quemchi.

Pero entre todas estas pequeñas maravillas, hay algo que le da misticismo a la isla: es un gran puente de madera nativa de 500 metros de longitud, y de 2 metros de ancho que permite llegar a la isla más fácilmente caminando a través de ella. Fue construida en los años ’80 para que en cualquier momento se pudiera atravesar a la isla, estando alta o baja la marea, y sobre todo para las celebraciones religiosas que se hacen aquí.

Más detalles de Aucar, después del salto… Leer más de esta entrada

Una belleza escondida: Iglesia de Detif, Chiloé

Frente a la ciudad donde yo vivo, que es Chonchi (Chiloé – Región de los Lagos – Chile), hay una pequeña isla pero llena de tradiciones y diversidad. Es la Isla de Lemuy, que alberga a una comuna llamada Puqueldón, donde se hallan muchos poblados de distinto tamaño y forma; pero la isla tiene una cosa muy particular: es un trozo de tierra con un istmo muy pequeño que termina en una porción de tierra más pequeño, donde está el poblado de Detif, un poblado muy tranquilo, disperso y a orillas del mar. Después de bajar una cuesta empinada, se comienza a ver la gran iglesia de madera acompañado por pocas casas y una gran playa.

La iglesia maravillosa y artesanal de Detif es una de las 16 declaradas Patrimonio de la Humanidad, y su data de construcción es entre finales del siglo XIX y principios del XX. Sus revestimientos son sencillos, pero logran reunir características de una obra arquitectónica sublime y unida a la naturaleza. Sus pequeñas ventanas son proporcionadas, sus formas interiores son rústicas, pero logran similar resultado espacial con las iglesias más elaboradas de Chiloé.

Ese día de verano en que saqué las fotos de dicha iglesia, era un día muy caluroso y soleado, por lo que sacar fotos a la fachada principal de la iglesia se me tornó complicado, pues el sol está justo tras la iglesia en esa hora.

Cuando llegué a Detif (a dedo) la iglesia estaba cerrada, pero menos mal que la señora cuidadora abrió el templo y pudimos apreciar la belleza blanca de su interior. Acerca de la foto de arriba, su fachada es muy simple, sin grandes pretensiones, pero muy proporcionada, lo que le da belleza. Sus arcos del pórtico son rectos, los más sencillos que he visto.

Pareciera ver un edificio pequeño y poco vistoso desde lejos, pero es un templo grande, igual de majestuoso que las otras iglesias patrimoniales. En sus alrededores el suelo guarda una historia, las casas próximas también, y se lee una intensa relación de ella con el paisaje circundante, que es una ladera muy empinada, pero por el otro lado está la grandiosa playa, y el edificio está en una posición paralela entre estas dos.

Este post está dedicado a dar a conocer, desde un punto de vista más personal y menos académico, de una maravilla en madera medio escondida y misteriosa, que es necesario descubrir.

Más detalles de esta iglesia, después del salto. Leer más de esta entrada

La Iglesia de Vilupulli y su espigada torre

A pocos pasos de mi casa, en Chonchi, se encuentra una de las iglesias más estilizadas de la isla: La Iglesia de San Antonio de Vilupulli, a 4 kilómetros de la ciudad chonchina, y que desde la misma ciudad se puede ver a lo lejos el pueblo pequeño con su gigantesca iglesia.

Desde que llegué a vivir a Chonchi, en 1994, cuando niño veía una iglesia a la que nunca podría llegar, porque la encontraba demasiado lejos según mi pensamiento infantil. Estos parajes desde siempre estuvieron presentes en mi vivir en Chiloé, pues siempre íbamos a pescar o íbamos a bañarnos a la fría playa en verano. Pero en algún momento de mi vida, en la adolescencia, emprendí el supuestamente largo viaje hacia el monumento patrimonial de la comuna de Chonchi y al fin pude llegar a la iglesia de Vilupulli.

La localidad en huilliche significa “La colina de la serpiente”(Vilu: Serpiente – Pulli: colina), y el emplazamiento es al final de una colina suave que desciende desde la carretera que se encuentra relativamente cerca, adyacente al mar y con vista a la isla de Lemuy. No sé si en estos lugares habrán serpientes, nunca he visto alguna. Leer más de esta entrada

Isla de Quinchao: Maravillas rurales

Un día cualquiera en la isla de Chiloé decidí salir a conocer algún paraje al cual nunca había conocido, pero tratando de que fuera asequible en términos de dinero. Así que puse mi dedo en el mapa sobre la ya conocida isla de Quinchao (la más grande de Chiloé en el archipiélago), pero ahora me dispuse a conocer la famosa Iglesia de Quinchao – Patrimonio de la Humanidad – que está en pleno proceso de restauración…. y de ahí -me dije- vería lo que haría después de conocer dicho templo.

Me fui, y partí desde Chonchi al mediodía para tomar un mini-bus con destino a Castro, para posteriormente tomar otro a la isla de Quinchao. El viaje se tornaba interminable, aunque llevaba mi MP3 consigo, así que la travesía pudo ser más llevadera. Leer más de esta entrada

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